6 No eche balones fuera. Por desgracia, al aprender un idioma nuevo el factor de limitación siempre será usted mismo. Así que no eche culpa a los métodos, ni a los profesores, ni al ‘armourer’ (maestro armero, lo he mirado en el Colin’s). He tenido colegas que siempre se quejaban de los profesores y los métodos, y no aprendían casi nada. Sin embargo, los niños aprendan y no se quejan ni de sus padres ni de sus compañeros de guardería, y eso que tendrían buenos motivos para hacerlo en ocasiones.

7 Practique siempre que pueda. O sea, póngase al teléfono cuando llama el americano ése que parece gangoso y no hay quien le entienda, y no se esconde detrás del maravilloso acento de Oxford de su secretaria (qué envidia, la condenada).

8 Obsesiónese y viva con el inglés todo lo que pueda. Los directivos que conozco que han tenido más éxito en aprender inglés  de adultos y de forma compatible con su trabajo, comparten la experiencia de haber enviados repetidas veces a freír espárragos (to go to blazcs, por cierto) por sus esposas, amigos y conocidos, por lo: freír espárragos es síntoma de estar en el buen camino.

9 No se ponga plazos en el aprendizaje de un idioma, es para siempre. Como decíamos más arriba, un idioma no se sabe, sino que se usa. Así que no piensa en que es cuestión 6 meses, un año o dos. Siempre podrá y deberá mejorar, y la tarea nunca estará acabada. Hablar una lengua extranjera es un tarea que le puede ocupar el resto de su vida, aunque cada vez con más satisfacciones y menos esfuerzos. Y no sea optimista. Pone los pelos de punta en una entrevista de selección de personal oír eso de “no, no hablo inglés, pero si es preciso me pongo a ello y estoy seguro de que en unos meses no tengo ningún problema”. Si su interlocutor sí habla inglés, probablemente recordará entonces que lleva muchos años quizá toda su vida, estudiando y mejorando su inglés y aún tiene algún problema.

10 Memorice. Aprenda de memoria expresiones y utilícelas en situaciones similares. La retentiva es muy importante, de hecho en todos los idiomas utilizamos cientos de frases memorizadas en situaciones que se repiten. Memorice primero y más adelante llegará a comprender a fondos muchas de las construcciones que ha automatizado. Mucha suerte, y mi más sincera solidaridad en los peores momentos.